Consejo del mes: Extracción de sangre capilar

Consejo del mes: Extracción de sangre capilar

“Extracción de sangre cuidadosa para cantidades pequeñas de sangre”

Cuando se trata de obtener cantidades mínimas de sangre, la extracción de sangre capilar es el método de elección en pediatría. Con frecuencia, la extracción de sangre capilar se realiza para los análisis de gases hemáticos o las determinaciones de glucemia.

Es un método sencillo para extracción de sangre “ya que “sólo” se pincha el dedo o el lóbulo de la oreja, ¿qué puede ir mal?”

¿Pero realmente es tan simple?

Mostramos a continuación cómo se realiza una extracción de sangre capilar y qué errores debería evitar para poder obtener una muestra óptima.

¿Qué es realmente la sangre capilar?

La sangre capilar es una mezcla de fluidos formada por la sangre de las arteriolas, vénulas y capilares, así como por los fluidos tisulares.

¿En qué ámbitos se utiliza la extracción de sangre capilar?

En pediatría, la extracción de sangre capilar sigue siendo el método de elección para obtener muestras de sangre. Pero también en la determinación hospitalaria de gases hemáticos y de la glucemia. Asimismo, la extracción de sangre capilar se utiliza en las pruebas POCT (Point of Care Tests, análisis inmediatos).

¿Cuáles son las mejores zonas de punción?

Tal como se muestra en las imágenes superiores, los laterales de las yemas de los dedos, el lóbulo de la oreja y el talón son zonas de punción aptas.

Nota:

Cuando practique una punción en la yema del dedo, debe prestar atención a no pinchar en el centro de la misma, porque allí la irrigación sanguínea es menor y la punción puede resultar muy dolorosa para el paciente. Tampoco se recomienda para la extracción de sangre capilar en el pulgar.

En los lactantes se desaconseja pinchar el dedo, ya que podría dañar el hueso.

Es importante que tras la punción se descarte siempre la primera gota de sangre, ya que está compuesta en gran parte por fluido tisular.

¿Qué necesito para una extracción de sangre capilar?

Desinfectante, torundas asépticas, guantes estériles, lanceta de seguridad Safety, lanceta Safety-Heel®, recipientes de muestras correspondientes (Microvette®, Minivette®, Multivette®), esparadrapo y un contenedor de residuos

¿Qué hay que tener en cuenta para la extracción de sangre capilar?

Puede resultar útil calentar previamente la zona de punción para estimular el flujo sanguíneo. Después de desinfectar la zona de punción, preste atención a que esta esté completamente seca, ya que de lo contrario podría producirse una hemólisis o dilución de la muestra.

Los capilares más importantes se encuentran entre 0,35 y 1,6 mm por debajo de la piel. Según la zona de punción y la cantidad de sangre necesaria, se puede seleccionar el tamaño adecuado en la gama de lancetas Safety y Safety-Heel®.

Durante la extracción de sangre no se debe comprimir la zona de punción, ya que de lo contrario la sangre se mezclaría con fluido tisular y los resultados serían incorrectos.

¿Cómo se utilizan los recipientes de muestras?

La extracción de sangre capilar se puede realizar mediante la técnica “end-to-end” o con el borde de recogida.

Se puede utilizar un capilar “End-to-End” o un tubo de muestra dependiendo del paciente y de los parámetros a analizar.

Tenga en cuenta que los capilares o los recipientes se deben sujetar de forma horizontal o ligeramente inclinados.

Tras llenar el recipiente de muestra con sangre, es importante invertirlo.

¿Cuándo no se recomienda extraer sangre capilar?

Con la extracción de sangre capilar sólo se obtienen pequeñas cantidades de sangre. En consecuencia, la cantidad de sangre obtenida no es suficiente para una amplia serie de análisis en el laboratorio. Asimismo se debe tener en cuenta que, debido a la composición de la sangre, no se pueden realizar análisis de coagulación.

Tampoco se recomienda la extracción de sangre capilar si el paciente se encuentra en estado de choque o presenta hipotermia.

Conclusión:

La extracción de sangre capilar es un método rápido y sencillo para la obtención de pequeñas cantidades de sangre. Mediante la selección correcta de la zona de punción y del tamaño de la lanceta se puede reducir considerablemente la sensación de dolor para el paciente.